dimecres, 9 de març de 2022

Promesa rota

El muchacho observaba a su madre, mientras esta enhebraba la aguja con el hilo humedecido por las lágrimas que sus ojos iban derramando sobre la tela del uniforme, el cual debía acoplar al cuerpo de su hijo adolescente, que a la mañana siguiente abandonaría el hogar sin fecha de regreso.

En un rincón de la habitación, apoyada sobre la pared, un arma que apenas el muchacho sabía utilizar, para enfrentarse a otros que, como él, ni se conocían.

¡Te prometo que volveré! Susurraba abrazado a su madre.

Pasaron los días y semanas y esa promesa nunca se cumplió.

Pepa Gadea

dijous, 7 de gener de 2021

Sonreír con los ojos

 


Hoy, 23 de diciembre, nos hemos hecho una foto todas juntas, las compañeras del grupo Els nostres escrits.

Carmen ha dicho que se nos notaba que sonreíamos con los ojos, ¡vaya! Podemos sonreír con los ojos, yo también. Podemos sonreír a una cámara, pero… ¿y el corazón?, ¿y el alma?, ¿cómo están?... muy tocados. El corazón dolorido, oprimido y padeciendo por todos: por mi familia y por el mundo entero.

Pues bien, tengo que aligerar el ánimo, no queda otra. Mañana es Nochebuena y necesitamos un poco de alegría.

¡A la mierda el 2020! Perdón por el exabrupto, ya sé que vosotras sois más finas y nunca lo pondríais.

Esperemos que el año venidero nos traiga más salud y serenidad y que se acabe este bicharraco. Procuraré forzar mi espíritu y tener paz y cariño con todos los que me rodean.


Mali Martí Ferrer


Historias que vendrán

Nuestras dos compañeras Pepita Gadea y Teresa Cases han hecho una colaboración, Pepita escribió un relato sobre la pandemia hace unas semanas y Teresa se ofreció a grabarlo en audio acompañado de unas imágenes y música. El resultado es este: 




Junio año 2040

Eduardo cursaba sus estudios en la universidad de medicina. Se encontraba en el tercer año de carrera. A finales del segundo semestre tenía que presentar un temario que cada alumno debía elegir libremente. El tema le subiría la nota que necesitaba para aprobar el curso. El tema elegido fue Pandemia año 2020. Eduardo ya había nacido, tenía dos años, pero claro, debido a su corta edad, no sabía mucho de lo que verdaderamente había ocurrido. 

Se encontraba en su habitación del colegio mayor donde se hospedada, ya que vivía a bastantes kilómetros del pueblo donde estaba la casa familiar. Solía regresar a casa los fines de semana, allí quedaba con la pandilla de amigos de su infancia. Uno de ellos era Jorge, su más íntimo amigo. 

Sonó el móvil. Al tercer tono, descolgó. Era Jorge, preguntándole si ese fin de semana subiría al pueblo:
- Sí -contestó-, salgo dentro de un rato.

Tras dos horas conduciendo su coche, llegó a casa. Lo primero que hizo antes de saludar a sus padres fue ir a buscar a su abuela Lola. Saludó a su abuela con un beso en la mejilla y con una sonrisa le comunicó: 
- Abuela, tenemos que hablar.
- Cuando quieras -contestó Lola- estaba esperándote, me animas mucho cuando vuelves y vienes a verme. 
- Quiero que me cuentes qué pasó en el año 2020, cuando vivisteis la pandemia del coronavirus. Lo necesito para el trabajo de fin de semestre y necesito aprobarlo. 

La abuela empezó relatándole cuando al principio del año 2020 se desarrolló en todo el mundo una enfermedad desconocida. A causa de ello, se contagió mucha gente, en especial los más ancianos, que eran las personas más perjudicadas. 

- Empezaron a confinarnos en casa sin poder salir. Los colegios cerrados. Tú, como eras muy pequeño, no te dabas cuenta, pero hubieron muchísimos muertos y muchísimas personas contagiadas. Salíamos a la calle con mascarilla, no nos dejaban que nos reuniésemos más de seis personas. Así estuvimos todo el año, hasta que por fin empezaron a vacunarnos. Fue un año muy duro. La gente se quedaba sin trabajo... bares y restaurantes cerrados. 

De los ojos de Lola empezaron a caer lágrimas. Eduardo comprendió que todo ello afectaba mucho a su abuela. 

-Gracias abuela, sé que hay mucho que contar, no quiero molestarte. Descansa, aún quedan un par de horas para la cena.
Le dio un beso a su abuela y salió de la habitación.

Pepita Gadea

divendres, 25 de desembre de 2020

Bendita Nochebuena

Fotografía de: https://twitter.com/RAEinforma



La luz se reflejaba en el fino cristal de las copas, dando calidez al mantel blanco que cubría la mesa adornada para la ocasión. La organización de los platos y cubiertos, junto con la decoración metálica de los adornos, producía una sencilla serenidad, a veces interrumpida por los brillos de colores que provenían del árbol de Navidad. Todo estaba ya dispuesto, dentro de unos pocos minutos empezarían a llegar los invitados. 

En la habitación esperaba Lola, estaba deseosa de que llegara el momento, aunque con la incertidumbre de saber que era una situación que se podía complicar. Mientras tanto, en la tercera planta estaban disponiendo lo necesario. La potente luz iluminaba todo el material de cristal y vidrio y hacía que brillara todo el instrumental que muy escrupulosamente estaba ordenado en la mesa auxiliar. El blanco de la mesa aportaba sencillez y cuidado. 

El reloj marcaba las ocho de la tarde. Aunque con distintos materiales, pero sí con coincidentes destellos, las dos mesas estaban preparadas. Solo había que esperar a que fueran produciéndose los acontecimientos. Todos estábamos pendientes de todos, en nuestros corazones cabía todo tipo de emociones: la incertidumbre, que a la vez albergaba la esperanza; el temor, que daba paso a la ilusión, y la convicción de que algo mágico había hecho coincidir ambas circunstancias. 

En un momento de la noche, mientras conversábamos, nos sobresaltó el sonido del teléfono. Al otro lado una voz temblorosa, pero contenta, nos dio la gran noticia: el trasplante de nuestra amiga Lola se había podido realizar con éxito. 

Ya aliviados, alzamos nuestras copas y brindamos por la bendita Nochebuena. 


Isabel Romero, 24 de diciembre de 2020






diumenge, 20 de desembre de 2020

Otra historia de Nochebuena


Fotografía de: https://twitter.com/RAEinforma


  Miraba embelesada las luces de aquella tienda; sus adornos, tan bien dispuestos por alguna mano sensible, le atraían. Todo en esas fechas le hacía sentirse triste aunque intentaba no demostrarlo nunca. Dentro de su corazón albergaba la esperanza de un milagro. Año tras año cuando las fiestas acababan y la magia no había llegado a su vida, intentaba no sentirse defraudada pensando que quizá el siguiente se hiciese realidad.

  Cruzó la calle repleta de gente, personas que la ignoraban, como lo habían hecho siempre desde que tenía uso de razón y acercándose al escaparate, se deleitó viendo aquellos dulces que nunca podría comer. Alzando la vista vio que una niña más o menos de su edad, acompañada por una señora que bien podía ser su madre, reía y disfrutaba mientras iba colocando en una cesta una a una las golosinas que elegía.

  ¡Le hubiese gustado tanto ser aquella chiquilla! En realidad le gustaría ser cualquiera de las que se cruzaban en su camino, con sus ropas sin remiendos, sus zapatos limpios y enfundadas en sus abrigos nuevos. Se resignaba a ser lo que era, no le quedaba otro remedio.

  Tan ensimismada estaba, que poco a poco su cara se pegó al cristal y su nariz aplastada lo llenó de vaho impidiéndole la vista. Se dio cuenta de ello y se apartó un poco, sacó del bolsillo de su raído abrigo su mano derecha, enfundada en un guante de lana que daba la impresión de que algún perro hubiese mordido, por los agujeros que tenía. Con ella limpió el vapor para que sus ojos siguiesen contemplando aquello que añoraba.

  Ese acto hizo que la cría que estaba dentro de la tienda se fijase en ella y aproximándose la miró. No pudo evitar dar un respingo al pensar que quizá recibiera alguna regañina, pero la mirada dulce que se reflejaba en aquel rostro la dejó inmóvil. Nunca nadie la había mirado de esa manera y no se atrevió a alejarse.

  Vio como la niña se acercaba a la que pensaba que era su madre e hizo que la mirase. Ella seguía pegada al suelo, sus pies eran incapaces de moverse y su mente tampoco se lo pedía. No estaba segura de lo que podía ocurrirle, pero por alguna razón, sabía que no sería nada malo.

  La siguió con la vista al ver que cogía entre sus brazos un paquete. Entonces la vio salir del comercio y con paso decidido acercarse a ella mientras, como en un susurro, escuchaba su voz diciéndole:

—Toma, es para ti.

  Seguía sin poder reaccionar y sintiendo en ella la dulzura de aquellos ojos supo que debía de decir algo, pero era incapaz. Alargó los brazos, cogió aquello que le ofrecía, lo escondió como pudo dentro de su abrigo y salió corriendo.

  De repente paró su carrera y volvió la vista, se dio cuenta de que ahora era la chiquilla la que se había quedado sin poder reaccionar por la forma en que ella se había comportado. Volvió sobre sus pasos y se acercó. Quiso abrazarla para darle las gracias, pero estaba segura de que no debía hacerlo, nunca había abrazado a nadie más que a su madre y temía que la rechazase.

  No fue necesario que hiciese nada, pues la niña se acercó a ella, la estrechó entre sus brazos y le estampó un beso en su sucia mejilla. Desde ese momento, supo que por fin el ansiado milagro había llegado a su vida y, ahora sí, feliz como nunca se había sentido, se encaminó a su casa para compartir aquellos dulces con su familia.

  Todo eso lo recordaba Elena esa Nochebuena, veinte años después de aquella que cambió su vida para siempre, pues aquella muchacha y su familia, con su ayuda incondicional, consiguieron que se convirtiese en lo que era en ese momento. Por eso cada vez que cuenta su historia y le preguntan, siempre responde lo mismo:

—Sí, los milagros existen en Navidad, si se cree en ellos.

 

   

 

 




diumenge, 31 de maig de 2020

Figuras literarias

En esta imagen vemos diferentes tipos de figuras literarias con ejemplos.




Vamos a ver hoy algunas de estas figuras literarias,  y otras que no están en esta foto, porque sí son todas las que están pero no están todas las que son.

La Anáfora 

Consiste en la repetición intencionada de palabras al comienzo de frases o versos generalmente consecutivos:

¡Oh noche que guiaste! 
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste! 

San Juan de la Cruz

La Anáfora tiene la función de crear ritmo y sonoridad en la expresión a la vez que  enfatiza una idea que se quiere remarcar. También muy útil si queremos hacer recordar una palabra o idea, por lo que se emplea mucho en publicidad, por ejemplo. Pertenece al grupo de figuras de Dicción.

Etimológicamente proviene del griego "ana" (repetición, similitud) y "pherein" (trasladar).
La figura contraria a la Anáfora es la Epífora (repetición de palabras al final de frases o versos): "de padres ladrones, críanse con ladrones, estudian para ladrones..."

La Metáfora 

Consiste en identificar un término real (R) con otro imaginario (I) existiendo entre ambos una relación de semejanza, o no:
Tus cabellos de oro → el término real "cabellos" se asemeja al imaginario "oro" por su color dorado (rubio).
Pertenece al grupo de figuras de los Tropos. Etimológicamente proviene del griego "metá" (fuera o más allá) y "pherein" (trasladar).

La Antítesis o contraste

Consiste en oponer dos ideas empleando palabras antónimas o frases de significado contrario, cercanas en proximidad y de estructura gramatical similar.
Ejemplos de Antítesis:

Un pequeño paso para un hombre pero un gran paso para la humanidad.

Es tan corto el amor
y tan largo el olvido.

Pablo Neruda,  "Veinte poemas de amor y una canción desesperada".

La Antítesis tiene la función de enfatizar una idea ayudando a comprender mejor su significado. Pertenece al grupo de figuras de Pensamiento. Etimológicamente proviene del griego "anti" (contra) y "tesis" (afirmación, axioma).

No debemos confundir la Antítesis con las figuras de Paradoja y Oxímoron:
La Paradoja consiste en la unión de dos ideas opuestas que resultan contradictorias: "al avaro, las riquezas lo hacen más pobre".
El Oxímoron produce contradicción e incoherencia entre dos palabras seguidas: hielo abrasador.


Fuente: https://www.retoricas.com/2009/06/10-ejemplos-de-antitesis.html

Marisa nos ha mandado un poema bellísimo de Quevedo donde podemos ver estas figuras literarias:

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un  amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.

Este es el niño Amor, este es su abismo,
¡mirad cuál amistad tendrá con nadie
el que en todo es contrario de sí mismo!

FRANCISCO DE QUEVEDO
1580-1645.
Siglo de oro


Ahora toca reconocer qué figuras retóricas son estas que he extraído del poema:

1.- La
 repetición de los “es” en los 5 primeros versos. También se repite “un” al principio de los versos 5,6 y 7.

"Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida..."


2.- La identificación del amor con el hielo, el fuego, la herida, el descanso, la enfermedad, etc.

3.- La combinación de palabras: 


  • hielo abrasador; 
  • fuego helado; 
  • bien-mal; 
  • cobarde-valiente; 
  • libertad – encarcelada. 

Para hacernos ver lo doloroso que es el amor ya que lo hace todo contrario. Estas contradicciones causan una gran fuerza poética ya que animan al lector a salirse de la norma actual, lo que da una sensación de extrañeza.Todo el poema se caracteriza por el uso de antónimos e ideas opuestas.

https://ramondelacruz.wordpress.com/2009/05/24/es-hielo-abrasador-es-fuego-helado-de-francisco-de-quevedo/

Ejemplo de ANÁFORA

De Isabel Romero:

No seré yo quien te diga, que en tu alma dividida está el germen de la despedida.

No seré yo quien te diga,  que tu decisión será mi partida

No seré yo quien a pesar de todo,  te maldiga.


OTRAS FIGURAS LITERARIAS
Julita nos envía ejemplos que ha escrito ella de figuras literarias:
ALEGORÍA: Triste luna de luz oscura.
ANTÍTESIS: La alegría me devuelve la tristeza.
APÓSTROFE: Cógela cogiéndola.
CALAMBUR: El sentimiento lo siento sintiéndolo.
HIPÉRBOLE: Ese árbol llegará a tocar el cielo.
METÁFORA: Río alegre, caudaloso, profundo.
NETONIMIA: Tengo en mi casa un Botero.
PARADOJA: Siento sin sentir completo
PARONOMASIA: Se tuerce la tuerca.
PERSONIFICACIÓN: Calzó sus botas el gato.
PLEONASMO: Arbusto verde, verdes sus hojas.
SÍMIL: Fuerte viento cual soplo de Eolo.
SINÉCDOQUE: El frío perece los brotes de la primavera.
SINESTIA: Paisaje silencioso, aromático.







dilluns, 2 de desembre de 2019

L'ofici d'escriure

Escriure amb ofici i intel·ligència de poesia és fer poesia, i mereix atenció. Ben bé tota l’atenció que es mereix «El bosc de bambú» del poeta Jesús Giron Araque. Altrament, ressenyar un llibre ben escrit i treballat (durant dos anys), com aquest, pot ser veritablement un camí difícil i pot provocar perplexitat. Perquè «la poesia ix a la llum quan se la busca i no quan se la presenta», com escrivia Cesare Pavese. 

El poemari consta de set parts on cada títol assenyala aquesta divisió. Farcit de belles i encertades citacions,  els versos de Giron que pel llibre transcorren son generosos, obren pas a imatges suggestives: «Soc transitori com ho és l’aigua / del riu Groc o la flor de l’hibisc», servides amb la fonamentació del poeta i l’habilitat intuïtiva de l’escriptor i lector voraç de poesia, que hi té i és Giron: «Malgrat la bellesa de les flors silvestres, / per aquest camí em deixe anar indiferent; / no em cal somiar: la lluna ja ha somiat tots els meus somnis». Aquestes pàgines dedicades a la cultura i història xinesa, el budisme i el tao són transparents, escrites amb una senzillesa no aparent o diguem-ne una complexitat eficaç, amb la creació d’un món propi i el compromís absolut del poeta amb la seua pròpia obra: «Escric un manual sobre la humilitat i la benvolença». 

L’autor s’estima l’equilibri, i creu en la seua capacitat de poeta per a elevar la paraula a la categoria que s’hi mereix: «la por també pot ser pura; / ser un fragment també és ser tot». Els seus poemes són alhora concrets i minuciosos, però aspiren a la universalitat «I si soc destronat, cap tempesta em farà oblidar / que existeix la primavera». Un ardu treball de recerca sobre la poesia i el món xinés, des de la referència al savi més erudit al més banal, no podem més que conjecturar que el poema és sempre una ficció que, en realitat, és una variació del jo poètic. En tot cas cert és que tot allò que escrivim reflecteix alguna cosa del món, però sobretot ens reflecteix a nosaltres mateixos: «L’emperador no sap / que els tocs sobre les lloses / són crits de dolor de la meua ànima». 

Giron ens evoca en paper la saviesa xinesa mil·lenària com al més essencial de la suma de records i de les seues experiències personals, vitals i d’infinites lectures com a un testimoni poètic irreemplaçable: «Vull recollir la flor de lotus i lliurar-la als caminants. / Sé de la generositat quan ells em tornen el somriure». Com ésser humà transmet un univers que es dilapida, tan lluny i tan prop alhora, i que ningú no podrà recuperar més que el propi poeta. Fet i fet, ho deia Hölderlin: «el que dura ho funden els poetes». 

D’aquesta manera Giron ens ofereix una esplèndida lliçó d’art poètica, un exemple complet de quina és la seua pròpia tècnica d’artista. Una poesia cenyida, absolutament arrodonida, on s’inicia el treball poètic amb una recerca de l’essencial per a fer de les veus de l’antiga Xina la seua pròpia veu com un eco inconfusible. Així el poeta ha anat afinant cada vegada més els versos fins a poder trobar aquesta pròpia i personal expressió poètica. Recordava Pere Gimferrer un altre escriptor, mig uruguaià mig francés, que morí obscurament i signà amb el pseudònim de comte de Lautréamont: «El plagi és necessari. El progrés l’implica. El plagi encercla la frase d’un autor, se serveix de les seues expressions, esborra una idea falsa, la substitueix per una idea justa». La bona literatura, doncs, sap que el material literari existent és una part del tall de realitat que l’escriptor té a l’abast. És una reelaboració, és un treball propi que ens ho fa veure tot amb un ull més nítid, més actual i acurat en la nostra llengua, com ho fa el nostre poeta a «El bosc de bambú». 

Com escrivia el recentment desaparegut Harold Bloom al seu «The Western Canon. The Books and School of the Ages» (Harcourt Brace & Co. New York, 1994), «els grans escriptors que podrem arribar a conèixer, sovint dóna la impressió contrària: ens porten a la intempèrie, a terra estranya, a l’estranger, i ens fan sentir com a casa». El seu poder d’assimilació i contaminació és únic, i constitueix un perpetu repte a la posta en escena i a la crítica: «T’escric des de molt lluny, a casa nostra». 

L’assumpció d’aquest temps estrany que vivim, de reclam i solitud dóna com a resultat un llibre de poemes on Giron, el seu autor, té la capacitat de dibuixar-nos l’individu des de la col·lectivitat, els seus somnis, pors i mancances des d’un altre univers, aparentment llunyà en el temps i en l’espai. Però que el seu triomf radica en la seua mateixa autenticitat poètica: «Envie els meus soldats a la lluita / contra els bàrbars de la memòria». 


«El bosc de bambú», Viena Edicions, Barcelona 2019, de Jesús Giron Araque (Calles, València, 1956). 19è Premi Literari Betúlia de Poesia Memorial Carme Guasch. El jurat a Badalona estava format per Jordi Subirana (president), Enric Viladot, Paco Fanés, Jordi Pujol, Yolanda Esteve, Àngels Gregori i José Antonio Jiménez Navarro (secretari). 


Jesús Giron Araque és llicenciat en Ciències de l’Educació i Geografia i Història. Actualment està jubilat. Ha fet de professor de valencià a Secundària i abans de mestre de Primària. És autor de diversos poemaris, guardonat en certàmens de poesia i ha participat en diverses publicacions col·lectives. Hi destaquen «Inventari de fragilitats» (18è Premi de Poesia Jaume Bru i Vidal de Sagunt) i l’antologia amb diversos autors «Els déus no abandonen Antoni» (homenatge a l’escriptor Antoni Ferrer). Dirigeix el blog de poesia El cau de Calpurni. Forma part del col·lectiu LletrAEdeta, dels escriptors del Camp de Túria. 


ENRIC SANÇ 
A València, 1 de desembre de 2019

dimecres, 27 de novembre de 2019

Estructura del cuento



Ya hemos visto que el cuento forma parte de los textos literarios, es decir un tipo de texto más libre, menos restringido, en el que el autor plasma de manera creativa y expresiva la historia o idea que quiere contar, en contraposición a los textos no literarios, cuyo estilo se encuentra bastante acotado y falto de color, aunque no siempre es así, en ocasiones también podemos ver ejemplos de textos no literarios con un lenguaje rico en adjetivos y figuras estilísticas, como por ejemplo textos periodísticos o publicitarios.

La estructura del cuento debe estar bien fijada por el autor para que la historia despierte el interés del lector y que desee pasar sus páginas para descubrir qué ocurre al final. Hay muchos tipos de cuentos pero todos ellos comparten una estructura bastante similar que tiene como principal objetivo satisfacer el deseo  o la curiosidad del lector de saber cómo acaba la historia. Cuando hablamos de cuento nos referimos a un género literario de ficción que, a diferencia de la novela (otro tipo de texto literario) tiene como características principales:

- un argumento sencillo;
- está protagonizado por un bajo número de personajes;
- suele centrarse en una única idea argumentativa para desarrollarla al máximo durante el transcurso de las líneas que, por cierto,
- tienen una extensión más reducida.

Partes del cuento

Parte 1: inicio o planteamiento

También llamada presentación. Es el comienzo de la historia, el momento en el que el autor contextualizará al lector en el lugar en el que se encuentra la narración, los personajes que intervendrán en ella y los presentará ligeramente para que tengamos una idea de quiénes son y lo que buscan.
El autor presenta la "normalidad" de la historia, ese momento apacible en el que viven los personajes y que luego será quebrantado por la irrupción del nudo que será el motor el desencadenante de la acción narrativa. Así pues, el objetivo de esta primera parte del cuento es mostrarnos a los personajes y el entorno o momento en el que viven tranquilamente, previo a la aparición de la acción.
Aquí es cuando se tiene que presentar también si los personajes (o personaje) tienen alguna particularidad, pues más adelante no tendremos tiempo para detenernos en este tipo de detalles minuciosos porque estaremos plenamente metidos en el nudo de la historia.

Parte 2: nudo o desarrollo

Para poder completar la estructura del cuento es imprescindible que haya alguna acción, que ocurra algún hecho que altere el orden apacible del inicio, esa “normalidad” a la que hacíamos referencia, y que ponga a los personajes en alguna situación controvertida o complicada de resolver. El nudo aparece cuando la situación que hemos planteado en el inicio se ve rota o alterada por la aparición de un hecho insólito, inesperado, etc. Este punto es de vital importancia para que un texto sea considerado un cuento y no un texto poético o una narración literaria. El cuento es cuento si hay nudo, si hay alguna acción que provoque el desarrollo de la trama; un texto en el que simplemente se hable de los sentimientos, por ejemplo, por muy bien que esté escrito y un buen uso de las palabras poéticas, no es un cuento.
Así pues, dentro de las partes del cuento, el nudo es una de las más importantes porque es la que marcará el ritmo de la narración, la que hará que el lector tenga ganas de seguir leyendo y la que conseguirá que el cuento sea exitoso.
Cuando se llega a este punto de la narración es importante que el lector ya sepa quiénes son los personajes (que ya habremos presentado en el inicio) para que pueda meterse de lleno en el problema que los acarrea y, así, tener interés por el devenir de la situación. Es en este momento cuando conoceremos a los personajes, no solo a nivel descriptivo sino que veremos qué acciones cometen, qué pasiones les mueven y, así, podremos saber realmente quiénes son y cómo actúan.

Parte 3: desenlace o final

Es la última de las partes de un cuento, es decir, el momento en el que se resuelve el conflicto que ha aparecido en el nudo y se puede cerrar la historia. Este cierre puede que sea feliz, o no, puede que quede totalmente cerrado o que quede abierto, la elección depende del autor pero SIEMPRE se debe solventar el nudo que se ha planteado en la narración para que las expectativas del lector queden satisfechas.
Cuando nos encontramos con un final abierto significa que, simplemente, el autor no especifica todos los detalles de lo que les sucederá a sus personajes, es decir, no cierra como el tradicional "Y vivieron felices para siempre" , por poner el ejemplo clásico, sino que lo deja abierto para que al lector le queden dudas acerca de lo que ha sucedido realmente. Pero que quede abierto no significa que no termine, pues es imprescindible que el "problema" que se nos ha presentado sea resuelto, si no el cuento no funciona.
Una de las características del cuento más notorias es que el final suele ser sorprendente e inesperado. A diferencia de las novelas (que son narraciones más largas y profundas), en un cuento se parte de una sola situación inicial que se complica y se resuelve pero, para que esté bien escrito, debe ser diferente, debe sorprender al lector y procurar que la historia dé un giro para que el final sea totalmente inesperado.

 En los cuentos infantiles esta no es una premisa muy importante pero sí que lo es que el cuento tenga una moraleja, un mensaje que instruya a los más pequeños. Uno de los cuentos más populares entre los niños son las fábulas y en otro de los temas te contamos qué es una fábula y sus características.

¿La estructura del cuento siempre es igual?

Ahora que ya conocemos las características de las partes de un cuento, podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿los cuentos tienen que seguir este orden o pueden estar escritos de otras formas? Lo cierto es que una narración puede alterar el orden de los factores para crear más interés por parte del lector o mantener en vilo la atención según va pasando las páginas, sin embargo, la comprensión puede complicarse y, por este motivo, en el caso de los cuentos infantiles casi siempre se mantiene la estructura clásica de inicio, nudo y desenlace.

En el caso de los cuentos para adultos lo cierto es que se puede jugar de múltiples maneras y, por ejemplo, podemos encontrarnos con narraciones que empiezan presentando el desenlace y haciendo un flash-back, es decir,  echando la vista atrás para retroceder en la historia y empezar por el principio. También es probable que la historia comience presentando, directamente, el nudo de la acción, in medias res, pero después deberá presentarnos a los personajes para que entendamos quiénes son y podamos ver cómo actúan con verosimilitud.

La elección de la estructura del cuento recae en manos del autor que puede escoger seguir las pautas clásicas o decantarse por ser más innovador y sorprendente pero, eso sí, en todo momento deberá tener en cuenta que las tres partes mencionadas son necesarias e imprescindibles para que la narración funcione correctamente; de lo contrario, quedará algún cabo suelto y al lector le dará la sensación de haberse quedado a medias.

Los elementos del cuento

Ahora que ya conoces las diferentes partes de un cuento, también es importante que sepas cuáles son los elementos de un cuento. Es decir, los elementos que hacen que un cuento sea un cuento y que nos permiten comprender mejor este subgénero narrativo. Aquí te ofrecemos un listado:

Tema
Sobre qué trata el cuento. Estos temas suelen ser temas universales como, por ejemplo, el amor, la amistad, la libertad, la justicia, etc. La gran mayoría de cuentos tratan sobre un tema en concreto y, si tienes que analizarlo, tienes que prestar atención y averiguar el tema del cual trata.

Historia
Otro de los elementos de un cuento es la historia, es decir, el argumento. La historia es la que se nos muestra siguiendo el esquema clásico de presentación, nudo y desenlace. Son las aventuras que corre el protagonista, los hechos que tienen lugar en el cuento.
Sobre todo: no confundas el tema con la historia, o argumento, porque NO es lo mismo. Un ejemplo de la diferencia entre el tema y la historia lo tenemos en el clásico de Romeo y Julieta: aquí, el tema es el amor imposible y la historiao argumento es el romance que viven Romeo y Julieta.

Tiempo
Es otro de los elementos básicos de cualquier narración y hace referencia al espacio temporal en el que tiene lugar la historia. Puede ser que el tiempo sea mencionado porque el propio narrador indica las fechas pero también puede ser que el tiempo no sea mencionado y, por tanto, sea un cuento atemporal.

Espacio
Es el lugar en el que tienen lugar los hechos acontecidos. En el caso del clásico de Romeo y Julieta, la ciudad de Verona es el espacio en el que ocurre el conflicto y, por tanto, este es el espacio de la obra.

Personajes
Son todos aquellos que forman parte de la historia, es decir, los que están involucrados en la trama, los que experimentan las aventuras o los hechos que se describen.

Narrador
Es quien cuenta la historia. Puede ser que el narrador forme parte de la misma historia o que sea omnisciente, es decir, que nos la explique desde un punto de vista objetivo y en tercera persona. En otra unidad se explican los diferentes tipos de narradores y sus características.


Ejercicios

1- Buscar dos cuentos, uno infantil y otro de adultos, que no sea muy extenso, y señalar partes y elementos.
La del cuento «clásico» es una estructura narrativa muy conocida y utilizada: planteamiento, desarrollo, o nudo, y conclusión.
Ahora bien, la estructura clásica del cuento tiene un reverso, adelantado por Edgar Allan Poe en un gran ejemplo de este tipo de estructura “desordenada”, la que se puede leer en Los crímenes de la calle Morgue,  también conocido como Los asesinatos de la calle Morgue o Los asesinatos de la rue Morgue. La escena del crimen se describe al inicio, es la estructura llamada “de misterio”, en la cual el suceso más emotivo o impactante tiene lugar en la primera parte de la narración (el planteamiento). El grueso del texto es la investigación o averiguación de las causas de dicho suceso, hasta llegar a una explicación clara y racional del mismo en la conclusión. Comúnmente se asocia este tipo de

narraciones con relatos de crimen, pero también se puede utilizar para describir cualquier otro tipo de averiguación o investigación.
El ejercicio propuesto es el siguiente: tomar un cuento de forma clásica (por ejemplo, La lotería de Shirley Jackson, u otro) y redactar a partir de él un cuento de misterio, es decir, empezar relatando el clímax, o sus resultas, y luego contar la averiguación de las causas del suceso hasta llegar a una explicación de los hechos.
Si se usa como base el cuento de Jackson, el suceso del final del cuento sería ahora el punto de partida: podría haber un investigador (un detective) que se enterara del descubrimiento de un cadáver y las circunstancias en las que se encuentra, se intrigara por esa forma tan rara de morir y fuera a averiguar lo que sucedió. Poco a poco iría descubriendo quien está implicado en el extraño ritual…