dimecres, 2 de desembre de 2015


Un hombre no llora,
no debe mostrar debilidad. Esa se la guarda para rebentar en rabia y unas cuantas gotas de ron Barceló de más, con hielo al principio, después ya sin él…
Ya llora ella. Se las ha arrancado tantas veces de los ojos, tantas como ocasiones él le había fallado. Pero, por supuesto, lo había negado.
Esta vez era distinto…vivirían por fin una aventura! Libres al fin! Se la llevaría a la ciudad de sus sueños! Ella y la ciudad …no se lo podía creer! Por fin! Un fin de semana sólo, más no podría él justificar. Con qué feliz complicidad escogían el asiento del tren, el hostal que tanto les había hecho gracia la foto de la recepcionista (les parecía sacada de un cuento gore japonés) pero allí que marchaban! Una vez allí se dieron cuenta de que sí, era horrible! Pero en amabilidad y servicio era de diez…Llegar a la habitación, dejar las maletas, un polvo desesperado y casi sin sustancia…como si llevaran 30 años juntos (Ella había pensado que después de no verse casi un mes, iba a ser como de los primeros 3 meses de relación…lo achacó a los nervios del viaje…sí..sería eso.)
Recorrieron las calles de la ciudad, con los ojos abiertos a la novedad, pero con manos que no se entrelazaban… alarma…Si se la daba, poco tardaba en desprenderla con cualquier excusa... Cena en un fast food, no hay que gastar, nena…y vuelta al hostal donde está cansado y le duele la cabeza. A dormir, a palo seco. Sin brazo ni abrazo.
Tenía que realizar dos gestiones importantes, ella le invitó a acompañarle, necesitaba su apoyo y opinión. El decidió hacer su propia marcha. Así que al final del día se verían. Cómo te ha ido? Me doy una ducha y salimos? Dice ella rota de andar, y del fracaso de sus gestiones. No ha habido beso de recibimiento… él ya estaba duchado y leyendo en la cama. Tampoco le ha preguntado qué tal le ha ido a ella. No le ha dado tiempo, enseñándole lo feliz que ha sido en una librería emblemática de la ciudad… qué ganas le tenía! Y libros! Había comprado 4 libros! Casi 90 euros, cariño! Me he pasado un poco del presupuesto pero es que….. es mi delirio…libros…y si es la excusa de venir aquí, pues tendré que volver con alguno que otro ... Otra vuelta de la mano (del aire) por las calles de alrededor del hostal, esta vez cena un trozo de pizza, escucha un músico callejero…y a descansar, que no quedaba más que un alma agujereada de dudas. Almohada húmeda por parte de las mejillas de la mujer.
Buenos días cariño, has descansado bien? Un útlimo intento de intimidad…no se le levanta. Maletas hechas sin gana en un periquete. Nos da tiempo de comer en la estación...Se les olvidó el agua en el hostal y él parecía sediento. De acuerdo, pago yo la comida, vale? (Ella está en paro, pero contribuye así ya que él ha pagado la habitación). Shelf-service.. parece buena opción …Joder! 9 euros una ensalada!!! 5 una cerveza??? Pasa por caja: plato de pasta y cerveza para él. Ensalada y agua para ella: Serán 29.50 por favor… Mientras ella paga él coge un vaso, sólo uno, lo lleva a la bandeja ceremoniosamente. Se sirve la cerveza. Si quieres puedes coger ensalada…No le oye, está concentrado en las burbujas frías que se forman en el borde del vaso mientras la echa…esperando a llegar a saborear ese oro líquido…Ella llega a contarle 8 contínuas subidas y bajadas de nuez al beber. No se atreve a pedirle un sorbo de cerveza, tampoco quedaba ya más que una línea justa para remate cuando acabara sus spaguettis al pesto. Toma una lechuga y mientras siente lo fría que está, destemplándole aún más el cuerpo, no puede ni deglutirla…queda petrificada viendo que delante de ella su hombre estaba llorando… No lo ocultaba, lloraba. Él! Que en 48 horas ejerció de autista emocional…Lloraba! Algo dirá! No sé, un nena tenemos que hablar, aunque fuera.. pero algo que le diera un atisbo de que ella existía ese día para él…y quien dice si no podía ser un “te quiero, disculpa si he estado ausente…”…qué se yo! nada…sólo lloriqueo…pero qué? No será que se arrepiente de haberme ninguneado en este viaje que tanto habiamos ansiado y se da cuenta de que me ha dejado sola…? Qué te pasa, cariño? Ya preocupada, prefiere salir de dudas… Tenía tanta sed!! Soñar desde que salimos del hostal con llegar y tomarme una cerveza bien fría…es… es….mira! tomarla y no poder parar...maraviiiillaaaaaaaaa...me he emocionado, xé! No te puedes hacer una idea de cómo deseaba tomar una cerveza fría…Quieres? Ha quedado algo… Era una lata de 30 cl de cruzcampo...
No volvió a derramar una sóla lágrima más. Eso sí, él rentabilizó su drama en un libro premiado. Y sólo, siguió añadiendo hielo al Barceló de las noches de tanto en tanto.

-beva-

1 comentari:

  1. Que ben reflectit queda l'egoisme en aquest escrit, Esther. Ja ens parlaràs d'aquesta autora en el pròxim taller.
    Gràcies per compartir-lo

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