dilluns, 11 d’agost de 2014

Mi amiga de la infancia

Marta y Fabian se sobresaltaron al oir el llanto ahogado de Aurora que entraba a la sala con una carta entre sus manos temblorosas. La sala se encontraba en la parte este del monasterio. Hacia mucho frio...

-¡Por Dios,  Aurora! Deja ya de sorber mocos y dinos que diablos pasa.

Aurora soltó de sus manos la carta y se dejó caer sobre sus rodillas en el frío suelo. Los dos corrieron hacia ella, el asustado marido intentó levantarla y la novia de su hijo recogió aquella intrigante misiva  abandonada del revés, como su suerte. Llevada por la curiosidad, y aprovechando que Fabian estaba ocupado, echo un vistazo a la carta. Su mente no podia procesar lo que acababa de leer.
"Fabian, deberias leer esto".

- Rubén se va a Afganistán!! No puedo creerlo! Y ¿por qué habrá escrito esta carta a sus padres y a mi no me ha dicho nada?

Mama, papa.
Perdonadme por favor.
No he podido despedirme de vosotros personalmente, no hubiera podido hacerlo, tengo el corazon encogido sabiendo lo duro que sera para vosotros.
Dentro hay otra carta para Ana, no se la deis hasta que pase su cumpleaños.

Los padres se quedaron intrigados . ¿Que le dirá en la carta y por qué no se la podemos entregar antes? ¿Y donde estara Ana? se preguntaron. ¿Deberiamos ponernos en contacto?

Marta y Aurora se miraron con recelo: cada una desconocía hasta que punto sabía la otra la historia de Rubén con Ana. Fabián, como siempre, refunfuñaba sin enterarse de nada. Fabián tenía un carácter difícil, sin embargo siempre estaba allí cuando se le necesitaba.

A Marta decidle q fui muy feliz con ella - proseguia la carta- con ninguna otra mujer hubiera  podido construir mi futuro,  pero ahora q mire por el suyo sin mi.

Desde hacia unos meses Ruben andaba distraido, ausente y sin ninguna ilusion por nada que tuviese que ver con su futura boda. Marta habia visto las señales, pero se negaba a creer que las atenciones que su novio brindaba a Ana fuesen algo mas que la necesidad de poner al dia una gran amistad de la infancia que habia estado distanciada durante años.

Esta situación tan confusa para Rubén le había llevado a tomar la decisión de marchar a Afganistán, la distancia geográfica le ayudaría a pensar en ello. Las tres personas mas importantes de su vida se miraban. Marta toco sus labios aun con sabor a los de él; Fabian aun sin saber que sentia, intentando ordenar en su cabeza que hicieron el dia anterior; Aurora invadida por el dolor con el corazon encogido por su unico hijo y tal vez al que no vuelva a ver.

En ese mismo momento en el centro donde Ruben iba de voluntario alguien iba a celebrar su cumpleaños

Ruben pasó todo el vuelo con su mente enfrascada en lo que habia escrito, ¿sera lo correcto?, pensó. Sin duda será un mazazo enterarse por carta- pensó mientras ajustaba la mira de su fusil- hacer público lo que hasta ahora solo se había atrevido a confesar a la buena de Ana. Ironías de la vida, ir al matadero para poder vivir de verdad...Y se sentía vivo.

Terminó la jornada polvoriento y muy cansado pero aquel beso le revivió el cuerpo y le serenó el alma. Había cruzado el umbral de la puerta de su hogar donde Ana lo había recibido como siempre, dulce y reconfortadora. Había sido un día extraño, agotado de trabajar al sol se había recostado en el cobertizo donde había quedado dormido en un profundo sueño del que recordaba fragmentos : una guerra, unos padres desolados y una mujer desconsolada llamada Marta. . .la voz de Ana, su esposa, le devolvió a la realidad: - Cariño!  ¿Recuerdas que esta noche viene a cenar Marta?  Mi amiga de la infancia.

FIN
Relato de Y-60. Sèrie Paraules d'Estiu 2014.

2 comentaris:

  1. Un bonito relato nos ha quedado. En cada uno se va notando la sincronicidad de nuestras historias, que son tantas en un solo texto como participantes hay en el

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  2. Aquesta història té una vesant irònica que podria quedar genial !! Crec que mereix la pena repassar-la, ordenar-la i donar-li un poc de sentit en els fragments mes confosos.

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